martes, 7 de junio de 2016

La educación de nuestros jóvenes obreros al servicio de sus finalidades empresariales. ¡Sin lujos, ni desvaríos, ni universidades!

 "Cataluña, a la cola de la formación de grado medio en Europa. Pimec [Petita i mitjana empresa de Catalunya] alerta del gran desajuste entre el perfil de los empleos y el formativo". Son los titulares de un artículo de Camilo S. Baqueiro en el global-imperial .cat del pasado martes 31 de mayo [1]. Veamos la cosmovisión que subyace al estudio y a las observaciones de esta organización patronal.

Un adelanto: la educación pública como máquina generadora de mano de obra cualificada a su servicio y sin más aspiraciones. Lo demás, poesía y utopía, y posible formación de jóvenes rebeldes. 
Este estudio del Observatorio de Pimec sostiene que sólo -¡sólo!- un 22,8% de la población activa catalana tiene este tipo de formación. ¡Casi la cuarta parte! El director del Observatorio patronal, Modest Guinjoan, añadió que “en pequeños países avanzados” esta formación profesional de grado medio llega a 45% (Suecia o Finlandia) o al 40% (en Holanda). En la gran Alemania, el motor económico de las políticas austericidas, afirman que es del 59,8% (3 de cada 5 jóvenes). 
Sinceramente, desconfío de esos datos, no me fío ni un pelo. Pero los damos por buenos de manera provisional. 
Guinjoan alertó de que las cifras catalanas indican un desajuste con la realidad del mercado laboral (“mercado laboral” bien leído es un insulto). Aquí, en .cat, a pesar de los esfuerzos dirigidos desde el Departamento de Enseñanza (conozco directamente el tema), donde el 36,5% de los puestos de trabajo son acordes a esta formación (según dicen sin señalar las condiciones de estos trabajos), hay una brecha de 13,7 puntos: 36,5 – 22,8. Los desequilibrios, siguen afirmando, se repiten también en la formación alta (no sé si incluyen los ciclos formativos de grado superior, sí, desde luego, los graduados universitarios): mientras que, según ellos afirman, sólo el 23,3% de los puestos de trabajo (los destinados a sus hijos, hijas y familiares por supuesto) necesitan ese nivel de conocimientos, un 40% de la población activa lo acredita. Y eso no puede ser. ¡Es un exceso, para qué tanta formación, para qué estudiar Historia, Filosofía, Física o Sociología!! Este panorama, apunta don Guinjoan, “explica la situación de sobrecualificación y subocupación del mundo laboral catalán”. ¿Alguien se puede creer ese cuento? ¿La subocupación, es decir, el paro tiene que ver con que nuestros jóvenes están más formados que nunca? ¿De verdad que quieren que nos creamos ese disparate? ¿No hay otros elementos sustantivos y esenciales?

De ahí que Antoni Cañete, el secretario general de la patronal (de pequeños y medianos empresarios, muchos de ellos secesionistas por cierto), pidiera “poner la demanda laboral por delante de la oferta formativa”. Tal cual han leído: la educación al servicio de los intereses empresariales. La empresa dirigiendo el departamento de Enseñanza. Más aún: reivindicó que la empresa “sea el origen y el destino de cualquier acción de formación profesional”. Tal cual. Empresa, como se imaginan, quiere decir aquí “empresa privada”. Nada de cooperativismo o empleo público.

Cañete aceptó que hay un cambio cultural pendiente en nuestro país. ¿Cambio cultural? Sí: se debe dar más valor a este tipo de preparación, señalan, “algo en lo que concuerda Guillem Salvans, de la Fundación Bertelsmann”, nada menos. Por si hubiera dudas: “La FP Dual es una oportunidad de darle valor y también la pueden hacer pymes”. La FP dual es la formación de nuestros jóvenes en empresas. En lugar de estudiar en los institutos, una parte de su formación (unidades formativas, asignaturas) se realiza en empresas (¡donde se les enseña!) cobrando por su trabajo unos 3 euros por hora. ¡El disparate es tan mayúsculo, su perspectiva están tan metida en el núcleo duro del sistema, que les parece más que razonable! ¡Lo mejor de lo mejor, lo óptimo! ¡Viva la FP dual! ¡Las obreros con los obreras y lo demás quimeras enrojecidas!

Para que quede más claro aún: don Antoni Cañete, el secretario general de la PIMEC, alerta de que, en muchos casos, el grado medio es visto solo como una vía para llegar a la universidad. ¡Una vía a la Universidad! ¡Y eso no puede ser! ¡Menudo escándalo! ¡Jóvenes obreros de origen obrero aspirando a llegar a la Universidad, destino sellado de sus hijos y familiares! ¡Qué escándalo, qué escándalo! Estan com un llum! ¡A trabajar, a trabajar, hasta enterrarlos en el mar!

Esta es la patronal realmente existente, estos son sus objetivos y propuestas sociales. Este es el mundo que proponen. Más claro el agua tóxica y los residuos radiactivos. ¿Será por eso que en España hay una cátedra, no puedo precisar más, que lleva el nombre o está financiada por Burger King?

¿Alguien dijo alguna vez que eso de la lucha de clases era un asunto trasnochado del siglo XIX?

Nota:

[1] http://ccaa.elpais.com/ccaa/2016/05/30/catalunya/1464641468_157697.html

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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