sábado, 6 de julio de 2013

El Banco vaticano tenía 'cuentas laicas' y pudo usarse para blanquear dinero

Los documentos filtrados sobre la investigación relativa al Banco vaticano, revelan que algunos clientes pudieron emplear sus cuentas para realizar operaciones ilegales. El director general, Paolo Cipriani, y el vicedirector, Massimo Tulli, tendrán que responder ante los jueces.

El Instituto para las Obras de Religión (IOR), el banco del Vaticano, podría haberse usado para el blanqueo de dinero, según los documentos filtrados este sábado por la prensa italiana relativos a la investigación. Esta filtración se produce después de que el pasado lunes dimitiese la cúpula del IOR tras 30 meses de investigación. Estos documentos aseguran que "existe la fuerte posibilidad de que el modo de operar del banco del vaticano, que no realizó controles suficientes sobre sus clientes, permitiese que algunos utilizasen sus cuentas para operaciones ilegales", escribe el diario Corriere della Sera.

Los fiscales de esta investigación han pedido que no sea imputado el presidente hasta su dimisión en mayo de 2012 de la entidad bancaria vaticana, Ettore Gotti Tedeschi, al considerar que no conocía estos casos. Mientras que los investigadores sí consideran que tuvieron responsabilidades, en referencia a la poca transparencia, tanto el director general, Paolo Cipriani, y el vicedirector Massimo Tulli.

En estas pesquisas se comprueba que en el IOR existían cuentas de laicos, algo que hasta ahora había sido negado. Es decir, que no todos los clientes eran congregaciones religiosas o miembros del clero si no que se autorizó la apertura de cuentas a sujetos privados.

La investigación se centra, según explica el diario La Repubblica, sobre todo en 13 operaciones que movieron 23 millones de euros efectuadas en septiembre de 2010 por el banco del Vaticano hacia el organismo de crédito italiano Credito Artigiano, tres millones de los cuales fueron transferidos a la Banca del Fucino y 20 millones a JP Morgan Frankfurt.

Transferencias que tienen la firma de Paolo Cipriani, Massimo Tulli, quienes anunciaron su dimisión el pasado 1 de julio y que ahora tendrán que responder a los jueces.

El IOR ha estado ya desde los años 80 envueltos en escándalos, y en los últimos años se le acusó de la falta de transparencia, hasta que comenzaron las investigaciones. Por ello, el papa Francisco nombró una comisión para investigar en los próximos meses al banco y preparar su reforma.

Fuente: Público.es




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