martes, 17 de julio de 2012

¿Qué pasa si cierra mi banco?

La Comisión Europea planteará a España el cierre de los bancos problemáticos que no supongan un riesgo grave para el sistema financiero. Será una de sus condiciones a cambio de la línea de crédito de 100.000 millones de euros para recapitalizarlos.

En principio, no deberían peligrar los ahorros de los clientes de los bancos afectados. No obstante, la reestructuración de un banco supone un proceso complejo porque, de no ser rescatado, las deudas contraídas con la entidad se seguirán pagando -otra se quedará con las hipotecas- mientras que los ahorros están garantizados hasta un tope de 100.000 euros, quedando el resto del dinero depositado a expensas de la liquidación de la entidad.

 

 ¿Qué es un banco sistémico?

Una entidad pone en riesgo el sistema financiero cuando su tamaño puede llevarse por delante a otros bancos al quebrar. A raíz de la bancarrota de Lehman Brothers se acuñó en Estados Unidos el lema 'too big to fail' ("Demasiado grande para caer", en inglés).

La Autoridad Bancaria Europea (EBA, en inglés) realizó un test de estrés a los bancos sistémicos del continente en 2011 para comprobar la fortaleza de su capitalización. Según su criterio, bancos sistémicos son aquellos con más de 150.000 millones de euros en activos.
Es decir, en España habría seis bancos claves: Santander, BBVA, Bankia, Popular, Sabadell y CaixaBank.

A la espera de que se recapitalice Bankia con 23.465 millones de euros del Estado, permanecen nacionalizados los bancos Novagalicia Banco, Catalunya Caixa y Banco de Valencia. Otras entidades rescatadas ya fueron subastadas antes, entre ellas la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), Cajasur por BBK y Caja Castilla-La Mancha por Cajastur.

 

¿Qué pasa si desaparece un banco?

El cierre de un banco no supone, a priori, dejar de pagar la hipoteca ni perder el dinero depositado. "Lo razonable es que ocurra algo parecido a lo sucedido en Reino Unido, donde se liquidaron los activos de las entidades y los pasivos se vendieron a otras entidades", afirman fuentes del sector.

Un banco tiene activos y pasivos. Entre los activos están los préstamos pendientes de cobro, como las hipotecas, y la red de oficinas. Por su parte, entre los pasivos están los depósitos de sus clientes.

Al asumir el control de la entidad, el Estado hace caja con la venta de los pasivos a otras entidades, que ganan a cambio clientes y liquidez. Mientras, el banco intervenido deja de conceder préstamos y se dedica a cobrar las deudas que no incurran en impagos.

Fuentes de la Comisión Europea señalaron a Europa Press que algunos inversores, nacionales y extranjeros, pueden interesarse en el 'desguace' de la banca española. "Hay inversiones que pueden ser prometedoras" porque la crisis terminará y el sistema financiero español resulta "interesante" por su proyección en otras regiones del mundo como América Latina, señalaron.

 

¿Y mi dinero?

El Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) cubre hasta 100.000 euros de las cuentas de ahorros y depósitos, pero no las inversiones en renta fija o variable.

Como se modificó el FGD para "reforzar la solvencia y funcionamiento de una entidad de crédito en dificultades", éste está prácticamente agotado, por lo que la garantía de los depósitos correrá a cargo del Estado, que ha prometido garantizarlos con el coste que puede suponer para las arcas públicas.

Es decir, en caso de desaparecer una entidad, se perdería el dinero invertido en sus acciones, por ejemplo, pero estarían protegidos hasta 100.000 euros de los depósitos y cuentas de cada titular del banco. Si una familia de tres personas tuviera una cuenta y todos ellos fueran co-titulares, estarían cubiertos 300.000 euros.

 

¿Y planes de pensiones?

Los fondos de inversión y planes de pensiones tampoco están cubiertos por los fondos de garantía, advierte OCU. No obstante, en caso de quiebra de la entidad podrían pasar a otra entidad: la Ley establece la separación entre la cuenta del cliente y la de la entidad depositaria, siendo responsables de supervisar la una a la otra (responsabilidad subsidiaria).

Si la entidad depositaria quiebra, podría producirse "una eventual suspensión temporal de los reembolsos" durante el tiempo que se tarde en sustituirla por otro banco depositario.

 

¿Me quedo sin hipoteca?

La quiebra del banco supondría el reparto de sus activos entre los acreedores. Rescatado con dinero público, "lo más probable" es que el Estado asumiese el cobro de los créditos concedidos por la entidad o que los venda a otra, que en ese caso asumiría el posible impago.

Es decir, tener la hipoteca con un banco quebrado no supone ninguna ventaja porque la deuda pendiente se seguirá pagando a otra entidad o al Estado.

Fuente: El Mundo.es 




No hay comentarios:

Publicar un comentario