viernes, 5 de agosto de 2011

Farmacias en quiebra por culpa de la Administración

La Consejería de Castilla-La Mancha debe unos 125 millones de euros

Las pequeñas boticas y las rurales se encuentran en una situación 'critica'

Las Islas Baleares y La Rioja también presentan retrasos en sus pagos


Desesperados. Así, sin medias tintas, se encuentran los 1.300 farmacéuticos titulares de Castilla-La Mancha, que ya no pueden seguir haciendo frente a las facturas. La Administración dejó de pagarles los fármacos dispensados con receta en el mes de mayo y, desde entonces, han adelantado ellos el dinero. Pero se les acaba. "Estamos al borde de la quiebra. Ya no podemos más", reconoce a ELMUNDO.es Julián Creis, presidente del Colegio de Farmacéuticos de Ciudad Real, una de las provincias más afectadas.

Por lo general, "las farmacias financian los medicamentos, incluso durante un plazo de 50 días, antes de que la Administración les pague las facturas por los fármacos dispensados", explica Rosa López Torres, presidenta del Consejo Regional de Farmacéuticos de Castilla-La Mancha (COFCAM). Sin embargo, estos 50 días se han convertido ya en dos meses y medio, pues lo último que ha pagado el Gobierno Regional ha sido la mitad del mes de mayo. "Teniendo en cuenta que el gasto farmacéutico en la Comunidad es de 50 millones de euros mensuales, la deuda actual asciende a 125 millones de euros", indica Creis.

Los más perjudicados relación con el impago del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) están siendo los titulares de farmacias recién abiertas y los que viven en zonas rurales. Los primeros tienen que afrontar unos créditos muy elevados mientras que los segundos dependen casi exclusivamente de las ventas de fármacos de la seguridad social, es decir, no tienen ingresos por otras ventas como ocurre en las farmacias de las ciudades donde sus habitantes solicitan más productos de para-farmacia. "Hay casos desesperados. Farmacéuticos que están muy mal. Ya no pueden pagar al distribuidor, por lo que dejarán de recibir medicamentos y, si la Administración no salda la deuda, se verán obligados a cerrar y dejar de abastecer a sus clientes", indica el presidente del Colegio de Ciudad Real.

Juan, un farmacéutico de una población de 450 habitantes, define su situación como "crítica". Hace nueve años que compró su farmacia y desde que se están haciendo efectivos los reales decretos, aprobados en los últimos 10 años, "no remontan" (sus cuentas). "Tenía una empleada, pero hace tres años la tuve que despedir porque cuando realizaron las primeras bajadas fuertes de medicamentos supuso un recorte de mis ingresos del 25%. Paso 24 horas al día en mi negocio, porque vivo aquí también y porque es un pueblo pequeño y estás a disposición de la población. Pero parece que no me puedo quejar porque se nos presupone un estatus económico alto, sin embargo, mi sueldo no supera los 1.300 euros, tras descontar el seguro autónomo, el pago al colegio, el préstamo de la farmacia y los gastos de luz y teléfono".
Un calendario ya

Lo que piden estos profesionales es una respuesta clara por parte de la Consejería de Sanidad de la Comunidad. Que presente un calendario de pagos que se pueda cumplir y dé un poco de aliento al sector. "No hemos provocado la situación, no originamos el gasto, no marcamos el precio del medicamento y no nos negamos a seguir atendiendo a los pacientes", dice López Torres. Pero, a pesar de eso y de que "hemos dejado tiempo para que la Administración empezara a resolver este tema con nuestra colaboración, a día de hoy no hemos recibido ninguna respuesta", afirma. "En la última década hemos seguido trabajando con muchos menos ingresos, hasta de un 50%. Y si a esto le sumamos que tenemos que financiar un bien cuyo gasto genera la Administración, porque es un bien prioritario, no sé cómo vamos a poder seguir adelante", añade.

Desde la Consejería de Castilla-La Mancha aseguran que están "haciendo todo lo posible" para mantener los pagos, por lo que recalcan que ya han abonado 24 millones de euros, que corresponden a la primera mitad del mes de mayo: "Prometimos pagar antes de terminar julio y lo hemos cumplido haciéndolo efectivo el 29 del pasado mes". Además, señalan que la deuda es "consecuencia directa de la anterior gestión y de que ahora, a mediados de 2011, no haya recursos para abordar con normalidad el resto del ejercicio, provocando una situación inédita y de notable gravedad". Así, para el Consejero de Sanidad, José Ignacio Echaniz Salgado, "no sólo entendemos la indignación de los farmacéuticos, sino que nosotros mismos estamos indignados, muy indignados".

La Consejería hace hincapié en que están realizando "asambleas paralelas con el sector farmacéutico para intentar fijar un calendario de pagos y cómo se van a realizar"; calendario del que todavía no se ha podido concretar ninguna fecha, a pesar de que hace unos días se buscaban "medidas que permitieran hacer alguna retribución en agosto".
Desabastecimiento de medicamentos

Por último, desde la Consejería tranquilizan a la población de las informaciones que apuntan a un desabastecimiento de medicamentos caros, muchos de ellos dirigidos a procesos terminales, explicando que "en estos momentos no contemplamos ni nos consta que se pueda llegar a esta situación".

Pero no opina lo mismo Rafael, farmacéutico de 30 años de una población de 11.000 habitantes, quien denuncia que esta situación "está poniendo en peligro los puestos de trabajo y la salud de mis pacientes. Porque así no puedo pedir un crédito porque la Administración no nos da un plan de viabilidad con el que acudir al banco. Mi facturación mensual es de unos 90.000 euros con una hipoteca de 2.000 y un crédito mensual a la cooperativa de 2.400 euros. A eso hay que añadir el seguro y el sueldo de los dos empleados que tengo".

Tanto Rafael como Juan señalan que los farmacéuticos han sido condescendientes con la situación económica del país porque ya han sufrido numerosos recortes en los últimos años pero este impago no lo pueden afrontar. "Trabajamos con un margen de beneficio muy reducido, del 20%, con el que no podemos aguantar mucho tiempo así. Mi código ético me obliga a seguir vendiendo fármacos pero eso hace que me endeude mucho más. No soy el único, la farmacia de enfrente se ha puesto 60 días, tras los que, si no llega el dinero, cerrará", explica Rafael.

Pero la Administración no ofrece un calendario y mientras tanto, los farmacéuticos tienen que poner de su propio bolsillo el dinero para pagar los medicamentos a los distribuidores. "Estoy de acuerdo con el actual sistema de distribución porque de esta manera está toda la población cubierta. Lo que no puede ser es que la responsabilidad de la gratuidad se descargue en un grupo que está financiando los medicamentos al SESCAM. Algunos de mis compañeros dicen que no aguantarán hasta diciembre, pero yo no aguanto más allá del 20 de agosto. Si no nos pagan no voy a poder pedir más medicación", asegura Juan.

Fuente: El Mundo

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