viernes, 17 de junio de 2011

Debtocracy (debtocracia) o como someter a los pueblos

Kaos en la Red

¿Están los ciudadanos moralmente obligados a pagar las deudas contraídas por sus gobernantes corruptos? Esta es la pregunta a la que hace frente este documental, que llama a la rebelión civil.

Deuda ilegítima. ¿Están los pueblos obligados a pagar deuda contraída por gobernantes corruptos?

El documental gira en torno a un concepto fundamental: “Deuda ilegítima”. Y no es un concepto nuevo, en modo alguno. Se ha usado antes, y se ha aplicado. Como muestra la película, fueron los Estados Unidos de América quienes inventaron la idea, y se sirvieron de ella para obligar al Estado español a conmutar la deuda que Cuba sostenía desde tiempos inmemoriales con la “madre patria”. ¿A cuento de qué tenían los cubanos que pagar una deuda contraída por gobernantes que ellos no solo no eligieron, sino que les fueron impuestos precisamente por sus acreedores? Lógica aplastante.

Iraq

Pero en el Siglo XXI también tenemos otro ejemplo. El mismo protagonista, USA, pretendía que a Iraq se le condonara la deuda tras derrocar al dictador Hussein, por considerar que el pueblo iraquí no tenía por qué afrontar una deuda moralmente ilegítima contraída por un deleznable líder. Al final no sucedió así de forma literal, tal vez porque se percataron de que aquello podía sentar un precedente incómodo, pero en la práctica eso fue lo que vino a suceder. Deuda ilegítima, el pueblo no paga.

Ecuador

Sin embargo, el ejemplo más espectacular de todos, y más próximo a la realidad griega o española, nos lo brinda Ecuador. La tesis de fondo es la misma. Ecuador era un país que dedicaba el 50% de su PIB (Producto Interior Bruto) a pagar las letras de créditos contraídos tiempo atrás. Una situación insostenible. El planteamiento de Rafael Correa cuando llegó al poder fue el siguiente: ¿Cómo llegó Ecuador a contraer esa deuda? Ecuador era y sigue siendo un país exportador de petróleo, con muchos recursos como para no haber llegado a esa situación, ¿cómo pudo ocurrir? Las conclusiones a las que se llegaron fueron obvias: los anteriores gobiernos de Ecuador se habían dejado corromper por aquellos que ahora expoliaban el país a costa de un crédito que los ecuatorianos no podían pagar.

Auditoría a la deuda

No obstante, esto había que demostrarlo, ¿y cómo se puede demostrar? Mediante una auditoría, simple y llanamente. Una auditoría que desglose cada contrato, cada acuerdo, cada crédito solicitado… si dicha auditoría demuestra que tras aquellos contratos existe fraude manifiesto, la deuda podrá ser considerada a todos los efectos ilegítima, y los ecuatorianos no estarán moralmente obligados a seguir pagándola. Al nuevo gobierno de Correa no le fue fácil llevar a cabo dicha auditoría. A pesar de ostentar la presidencia, los órganos y administraciones estaban celosamente guardados por personas con intereses muy definidos. Sin embargo, al final lo consiguieron.

No obstante, ni siquiera necesitaron dejar de pagar unilateralmente. Cuando Correa anunció que Ecuador consideraba aquella deuda ilegítima, y que por tanto tenían intención de dejar de pagarla, los bonos bajaron su precio estrepitosamente. Todos los accionistas que habían comprado deuda ecuatoriana la vendieron a precio de saldo. ¿Y quién la compró? Ecuador. De esa sencilla forma, oculta por los medios de comunicación, Ecuador se libró de la mayor parte de su deuda.

La solución griega

Y eso es lo que está intentando Grecia también. Muchos en el país heleno abogan por que se lleve a cabo una auditoría similar a la ecuatoriana, para demostrar que se trata de una deuda contraída por gobernantes corruptos y corrompidos precisamente por aquellos a quienes se les debe el dinero. Mientras el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europea pretenden que los griegos puedan seguir pagando la deuda a toda costa, con rescates que en realidad no hacen otra cosa que incrementar todavía más la insostenible deuda, nos encontramos con que dicha deuda ha sido contraída mediante fórmulas esencialmente corruptas, y el propio FMI y el BCE están detrás de todo el asunto, auspiciando y salvaguardando los intereses de los acreedores.

Precisamente tras el famoso Pacto del Euro se encuentran las tesis del FMI y del BCE… seguir pagando la deuda a toda costa. Con rescates que la incrementan todavía más, y que encima han de estar precedidas por recortes sociales sin precedentes. Más horas de trabajo, contratos más precarios, reducción de las pensiones, retraso en la edad de jubilación, servicios públicos vendidos a los mismos acreedores a quienes se les da en bandeja mano de obra barata con muchos menos derechos de los que antes se tenía… la impostura está servida, y los grandes medios de comunicación, que pertenecen a los mismos imperios económicos a los que los Estados deben la mayor parte de ese dinero, no van a plantear siquiera la existencia de otra posibilidad que no sea seguir pagando y seguir aumentando la deuda. Aunque se trate de deudas contraídas ilegítimamente por gobiernos corruptos y aunque suponga hipotecar naciones enteras de por vida.


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