lunes, 6 de diciembre de 2010

Diez cosas que las compañías de snacks no quieren decirle

06-12-2010


The Wall Street Journal


1. Esto es ilegal en Canadá

Una hora después de comer unas papas fritas dietéticas de paquete —hechas con olestra, un sustituto de la grasa— Debra Jaliman, de 55 años, una dermatóloga de Manhattan, sintió calambres abdominales tan fuertes que tuvo que cancelar las citas con sus pacientes. Reacciones como esa explican por qué el Centro de la Ciencia para el Interés Público, una organización de defensa de los consumidores, sostiene que nadie debería comer olestra, y por qué Canadá y Estados Unidos la prohibieron. Pero es legal en EE.UU., y el consumidor la encuentra en alimentos como papas fritas de paquete con poca grasa o sin ella, galletitas y otros snacks. Procter & Gamble, que vende olestra bajo el nombre Olean, afirma que se han consumido 6,5 millones porciones de comida que contienen Olean desde 1996, el año en que la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA) de EE.UU. la aprobó para su uso en ese país.

Olestra no es la única sustancia prohibida que los estadounidenses están consumiendo. La Hormona Recombinante de Crecimiento Bovino (o rBGH, que suele venderse como Posilac), una hormona sintética inyectada a las vacas para estimular la producción de leche, suele aparecer en muchos snacks basados en productos lácteos como el helado. No sucede en la Unión Europea y Canadá, donde fue prohibida debido a preocupaciones sobre sus efectos para la salud tanto de vacas como de humanos, como temores de que una hormona asociada con el cáncer puede estar más presente en las personas que beben leche tratada con rBGH (Eli Lilly, la compañía que fabrica Posilac, lo niega).

Mientras tanto, rBGH es un producto lucrativo en EE.UU.: una división de Eli Lilly compró Posilac por más de US$300 millones en 2008. Los estudios muestran que Posilac puede incrementar la producción de leche en las vacas en un 15% o más, lo que implica más leche para vender.

2. Agregamos insectos pulverizados a su snack

Para el doctor James Baldwin, tratar a esta mujer de 27 años por shock anafiláctico fue fácil, pero descifrar qué causó la reacción fue un misterio. Varias pruebas después, Baldwin descubrió que la paciente tenía una rara alergia a algo que había comido: las carcasas de escarabajos molidos y hervidos, que se utilizan con frecuencia en estos snacks para crear esos preciosos matices de rojo, violeta y rosado en toda clase de alimentos, desde jugos de fruta hasta helados y caramelos. "Es un colorante común", afirma Baldwin.

No, no encontrará la palabra "escarabajo" en ninguna parte de las etiquetas de la comida; en cambio, posiblemente vea la no tan atemorizante "carmín", "ácido carmínico" o "extracto de cochinilla". Y los restos de los escarabajos son un gran negocio. Perú, el mayor exportador mundial de cochinilla, produce casi 910 toneladas de este pigmento cada año, según Amy Butler Greenfeld, investigador Marshall en la Universidad de Oxford y autor de "Un rojo perfecto", que examina la historia de la cochinilla. Los expertos afirman que esta industria creció en Perú alrededor de un 15% anual durante la última década, y a medida que aumenta la demanda de colores naturales en la industria, Greenfeld predice que la industria de la cochinilla se expandirá a la par.

3. ¿Fecha de vencimiento? No hay fecha de vencimiento

Todos hemos sonreído con la leyenda urbana de que una golosina seguirá fresca para siempre dentro de su envoltorio de plástico. Resulta que no es algo tan descabellado. La fecha de vencimiento de alimentos altamente procesados puede ser significativamente posterior a la fecha que aparece en el paquete, dice Karen Duester, presidente de Compañía de Consultoría sobre Alimentos, que asesora a empresas respecto a etiquetas para alimentos y regulaciones de la FDA. De hecho, si el producto está bien sellado, se mantiene lejos de la luz y tiene un bajo contenido de lácteos y grasa, podría durar años. Esto es particularmente cierto en el caso de snacks enlatados como las cerezas al marraschino.

Esas fechas que dicen "mejor antes de" son provistas voluntariamente por el fabricante, pero dado que los expertos dicen que esos productos se puede consumir después de su vencimiento: ¿por qué las ponen en el paquete? Alienta a los minoristas a reponer su inventario y a volver a ordenar el producto con más frecuencia, sostiene Duester. Además, una fecha de vencimiento cercana a 2015 no es exactamente atractiva para un consumidor.

4. Esa barra energética lo puede dejar exhausto

Los avisos de barras energéticas suelen presentar atletas muy en forma y, con nombres que evocan fortaleza, bienestar, y grandes lugares al aire libre, cultivan lo que los expertos en alimentación llaman "un halo saludable". Estos mensajes parecen tener eco en entre los consumidores; se proyecta que el mercado de las barras energéticas y nutritivas crezca más del 27%, desde US$962 millones de ventas de 2003 hasta unos US$1.230 millones proyectados para 2013, según la firma de investigación de mercados Mintel.

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