martes, 3 de agosto de 2010

Un atropello más a la educación infantil por parte de la Comunidad de Madrid

03-08-2010

Marcelo Sobrado Burgio
Diagonal


La gestión de las escuelas infantiles que no son de personal propio de la Comunidad, hasta ahora se llevaba a cabo, en la mayoría de los casos, por cooperativas u otras empresas de trabajo social sin afán de lucro (como es el caso de nuestra escuela). Lo que se tenía en cuenta, por encima de todo para ganar la concesión de una escuela, era la calidad del Proyecto Educativo. No había que hacer ninguna oferta económica, ya que la Comunidad le pagaba anualmente a cada escuela un dinero fijo, proporcional al número de aulas que tuviera. Por lo tanto, no se trataba de ningún negocio ya que cada cooperativa recibía un dinero fijo, tal y como recogía el contrato que firmaba con la Administración, y las familias abonaban unas cuotas mensuales en base a su situación económica. La cooperativa gestionaba de la mejor manera ese presupuesto para conseguir que todas las necesidades de los niños y niñas tuvieran la respuesta más adecuada, y todos los trabajadores tuvieran unas condiciones dignas. El objetivo no era ganar dinero, sino tener unas escuelas infantiles respondiendo a un modelo educativo de calidad.

A raíz de la publicación en marzo de 2008 de un decreto de la Comunidad de Madrid por el que se desarrollan las enseñanzas de la Educación Infantil, las condiciones que ha fijado la Consejería de Educación para acceder a la gestión de una escuela infantil, llamada «pública», han cambiado sustancialmente. Lo que prima es la oferta económica que haga cada empresa. Aquella que plantee gestionarla por menos dinero, obtendrá la puntuación suficiente para poder hacerse cargo del centro. De este modo, las cooperativas que llevan años funcionando en este sector, no pueden competir con las grandes empresas que se están presentando a los concursos públicos.

Para estas, mantener unas condiciones buenas, tanto para los niños como para los trabajadores, es fundamental. No pueden «pujar» con un precio más bajo manteniendo a todos los profesionales, al menos, en las mismas condiciones laborales. No pueden ni quieren, porque repercutiría muy negativamente en el funcionamiento de la escuela prescindir de nadie ni trabajar en peores condiciones. Las empresas que se están presentando, ni tienen prejuicios, ni tienen compromisos adquiridos. Desde luego, tampoco tienen ningún buen proyecto educativo, pero esto es lo que menos le importa a nuestra administración. Sólo importa invertir cada vez menos dinero en una etapa, que ni tan siquiera la consideran educativa, a pesar de tratarse de la etapa más importante en el desarrollo de la personalidad de una persona. Desde 2006, la Escuela Infantil municipal Luis Bello lleva realizando un excelente trabajo educativo en el distrito de Chamartín. El problema radica en que hemos sido informados de que el Ayuntamiento de Madrid ha sacado a concurso la gestión de esta escuela con la consiguiente adjudicación a una nueva empresa. Los padres y madres de la Escuela Infantil Luis Bello creemos que un cambio en el equipo educativo de un centro público no debiera estar condicionado por meros motivos económicos. Es “indignante” que la Administración quiera hacer negocio con la educación de nuestros hijos. Por este motivo, los padres y madres de la Escuela estamos preocupados.

Preocupados porque no creemos adecuado que se cambie el equipo educativo que atiende a nuestros hijos. La etapa infantil de cero a seis años requiere figuras de referencia estables que aseguren su correcto desarrollo emocional. Estamos muy satisfechos con la educación que reciben nuestros hijos e hijas en esta escuela. Decimos educación, porque el sistema que tenemos no es un sistema asistencial, sino educativo y pedagógico, y no queremos en absoluto que se menoscabe el sistema existente. El equipo que en la actualidad gestiona la escuela ha demostrado a lo largo de los años su profesionalidad y su implicación con los niños de este barrio y sus familias. La experiencia de este grupo humano trabajando como equipo garantiza el éxito del proyecto educativo que están desarrollando con nuestros hijos.

Rebelión

No hay comentarios:

Publicar un comentario