domingo, 8 de agosto de 2010

Retratos sombríos del poder

08-08-2010

Samuel
Quilombo


En una semana dos primicias veraniegas, fruto de dos formas diferentes de trabajo colectivo, mostraron una visión de los Estados Unidos que se aleja de la encantadora sonrisa de Barack Obama y nos retrotrae a los peores años de la siniestra pareja Bush-Cheney.

La primera fue publicada el 19 de julio por el diario The Washington Post, bajo el título de Top Secret America, y es el fruto de un trabajo de investigación de dos años realizado por un equipo de periodistas y colaboradores del periódico coordinados por Dana Priest y William M. Arkin. Se trata de una descripción exhaustiva del complejo sistema de inteligencia, seguridad y vigilancia que se desarrolló en los Estados Unidos a partir de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

El informe describe un conglomerado caótico e hipertrofiado compuesto por 1.931 compañías privadas y 1.271 agencias gubernamentales que cuentan con 10.000 localizaciones por todo el país y que emplean a 850.000 ciudadanos que disponen de autorización especial para acceder a materiales secretos. Mucha gente y muchos organismos que solapan sus funciones y que ha menudo desempeñan el mismo trabajo, sin que hasta ahora nadie haya tenido una idea clara de sus dimensiones, al estar en buena medida subcontratado y privatizado.

Días después Wikileaks publicó -en un sitio web especial y en los diarios The Guardian, The New York Times y Der Spiegel- miles de ficheros y documentos secretos procedentes del ejército estadounidense y que aportan información detallada sobre acciones militares e incidentes producidos en Afganistán entre 2004 y diciembre de 2009. Eso sí, desde el punto de vista de quienes participaron en los mismos, lo que explica que se suavice o se oculte la información más comprometida. Como se ha señalado, la filtración no aporta mucha información que no se supiera ya, aunque los documentos puedan facilitar la vía judicial a quienes denuncian los crímenes de guerra cometidos por los ejércitos de la OTAN. Y el mero hecho de que se haya producido dice mucho acerca de cómo están los ánimos en el ejército estadounidense después de que el general Stanley McChrystal forzara su dimisión como comandante en jefe de las tropas de su país y de la ISAF con su entrevista a la revista Rolling Stone.

Leer más...

No hay comentarios:

Publicar un comentario