domingo, 13 de junio de 2010

Deportes y espectáculo: la clave del control mental sobre las masas

Excelente artículo de Joan Fliz diseccionando el porqué del Mundial de fútbol y la sociedad del espectáculo. Mientras el mundo supuestamente está en una crisis bestial, los nuevos gladiadores del circo capitalista se llevan los millones mientras los pobres endeudados aplauden a sus millonarios ídolos como… ¡gilipollas!

12 junio 2010
FUTBOL y CAPITALISMO - Aqui NO HAY RECORTES

Algunos califican al fútbol de "plaga emocional" o de "peste delirante" en donde la selección nacional, se convierte en portadora de un patrioterismo ramplón. (aunque sus estrellas intenten, si pueden no pagar a hacienda y colocar su dinero en algun paraiso fiscal extranjero).
Las lacras del futbol han sido agravadas "espectacularmente" con la globalización.
Como y porque empezo este enorme esfuerzo economico en la construccion multimillonaria de cientos de estadios en todo el planeta ?
Que fin tiene esta inmensa cantidad de recursos dedicados a algo tan superfluo e infantil como ver deportes que no practicas, no digamos a peliculas de Hollywood y otros metodos en que lo menos importante es la diversion, .. El video puede aclararnos este aspecto:


Sigue aqui:
http://www.youtube.com/index?ytsession=
Tenemos que despertar y olvidarnos de distracciones gladiatorias.

En la presente copa mundial, los patrocinadores (bebidas, ropa deportiva, automóviles, etc.) han pagado cientos millones de euros. Y los derechos de difusión por televisión y telefonía móvil, adquiridos por casi 200 países, se han vendido por cantidades estratosfericas.

La FIFA dispone de un presupesto SUPERIOR al de un país como Francia, y espolea el proceso de liberalización económica del fútbol.
Adidas, Nike, Puma y Umbro inundan el planeta con sus mercancías-fetiche: botas, camisetas, balones, fabricados en las zonas más empobrecidas del mundo, por obreros sobreexplotados.

Una camiseta deportiva, que cuesta en España unos 75 euros, equivale a tres meses de sueldo de un niño-trabajador de la India.

Algunos equipos se cotizan ahora en Bolsa como cualquier valor.

De modo que lo que está en juego en ciertos partidos, sin que lo sepan los aficionados ni los futbolistas, es el alza o la bajada del precio de la acción del equipo-empresa.
Por ambición de lucro, muchos millonarios invierten en clubes de fútbol. Como por ejemplo en la Liga inglesa. El más conocido es el ruso Roman Abramovich -el ciudadano de menos de 40 años más rico del mundo (14 mil millones de euros)-, propietario del Chelsea. O el multimillonario estadounidense Malcolm Glazer comprador, por más de mil millones de euros, del Manchester United.
El objetivo de estos inversores es el de aumentar al máximo la rentabilidad. Imitando el modelo del capitalismo deportivo norteamericano.
Resultado de esta globalización del fútbol inglés (que quieren imitar las demás Ligas europeas): los equipos británicos o Españoles acaparan a los grandes jugadores mundiales.
Revés de la medalla: algunos de los conjuntos más célebres, como el Arsenal, no alinean a NINGUN jugador inglés.

El mercado, el dinero y la ausencia de escrúpulos están imponiendo en el fútbol la ley del más rico. Aunque -por un mes- el mundial haga ilusión, el autentico patriotismo, el de las marcas privadas se está imponiendo.A veces se califica de "opio del pueblo" a la religión para subrayar su función alienante y su vocación de distraer a la gente de la explotación a la que es sometida.
Los mismos que se envuelven en la bandera y gritan por el triunfo de "su" equipo , seran casi los mismos que mediante el miedo seran llevados a una guerra cualquiera por un caudillo cualquiera.

Mientras "el mercado" nos devuelve cien años atras, nosotros seguimos pegados a la pantalla de embrutecimiento masivo.

Reinoid Niebuhr afirmaba que "la racionalidad es una técnica, una habilidad al alcance de muy pocos, mientras que la mayoría de la gente se guía por las emociones". Es aquí donde las estrategias propagandísticas atacan:

directas a movilizar al rebaño a través de las emociones sin permitirles una tregua para que no pongan en marcha el "peligroso" raciocinio.
El fútbol tiene hoy idéntica función. Por eso la globalización quisiera condenarnos, en cierto modo, a fútbol perpetuo. Para domesticarnos. Para que nunca despertemos de la nueva enajenación. ¿Hasta cuándo nos dejaremos?

Inspirado en un articulo de LE MONDE DIPLOMATIQUE - futbol perpetuo : Ignacio Ramonet

Fuente:
http://joanfliz.blogspot.com/2008/06/futbol-y-capitalismo-globalizacion.html

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