miércoles, 7 de abril de 2010

Última ola de terremotos ya estaba identificada

Los recientes terremotos que han sacudido a Haití, Chile, Taiwán y Turquía son movimientos telúricos que ya estaban identificados hace bastante tiempo, pero probablemente sea una coincidencia que se hayan presentado en el lapso menor a tres meses, según especialistas del observatorio de San Calixto de La Paz.

Guido Ávila, analista sismológico del Observatorio de San Calixto, explicó que en el caso de Haití, el sismo se ubicó en una falla geológica entre la placa tectónica del Caribe con la placa Americana, falla que no había experimentado grandes movimientos en los últimos 200 años.
Sin embargo, los terremotos ocurridos en Chile, Taiwán y Turquía eran de esperarse porque estos países, además de tener un historial de sismos devastadores, están ubicados en el llamado “cinturón de fuego”.

En 2010 inició con alta intensidad telúrica, pues ya se han registrado 40 en todo el mundo, más que en la mayoría de los años para este período de tiempo, pero la alta cifra se debe a que el terremoto de 8,8 grados en la magnitud Richter en Chile generó un gran número de réplicas fuertes, seguido de un devastador tsunami.

Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, el terremoto del lunes 8 en Turquía tuvo una magnitud de 6,6 grados en la escala Richter, sismo también considerado como fuerte.

Los devastadores terremotos de Chile y Haití pusieron de manifiesto una vez más la incapacidad de la ciencia para predecir estos desastres naturales. A pesar de los grandes avances en el conocimiento de los procesos que están involucrados en el movimiento de la tierra, todavía vemos que estos fenómenos ocurren de súbito y sin ninguna advertencia obvia, causando pérdidas enormes.

El terremoto en Chile fue cientos de veces más potente que el ocurrido en enero en Haití. Entonces, ¿por qué las pérdidas humanas y materiales no fueron tan graves?

Ávila explica que entre el terremoto de Haití y de Chile hay un hecho que los diferencia sustancialmente.

Provocado por el choque de dos grandes placas tectónicas, el sismo que sacudió Chile —de 8,8 grados en la escala de Richter— fue uno de los más fuertes del siglo. Hasta el momento se han contabilizado 497 muertos.

En términos de potencia, se calcula que fue unas 500 veces más fuerte que el ocurrido en Haití el 12 de enero, de 7,7 grados.

Sin embargo, a pesar de haber sido menor en fuerza, el terremoto del país caribeño dejó pérdidas mayores: más de 220 mil muertos y un millón de personas sin casa.

Según Ávila, el sismo de Chile tuvo su epicentro en el océano Pacífico, a 115 kilómetros de Concepción, y a 34 kilómetros de profundidad.

Explicó que el movimiento telúrico fue en zonas relativamente pobladas, lo que no ocurrió en Haití donde el impacto se situó a 25 kilómetros de la capital Puerto Príncipe y más superficial, a sólo 10 kilómetros de profundidad en una zona donde habitan más de un millón de personas.

“El grado de magnitud e intensidad en ambos terremotos eran fuertes, pero el daño causado fue mucho más fuerte en Haití por el hecho de haberse registrado en una zona vulnerable por la cantidad de habitantes que hay en Puerto Príncipe”, sostiene Ávila.
Se sabe dónde pero no cuándo

Afirmación
Luis Rivera, profesor de sismología de la Universidad de Estrasburgo, explicó al diario Le Monde que se sabe dónde van a ocurrir los grandes terremotos, pero ha sido imposible predecir cuándo van a suceder.

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